martes, 23 de marzo de 2010


Haciendo una introspección, estuve pensando como siempre y concluí, que por pensar tanto y hablar poco, me he quedado sin voz.

Me di cuenta que las palabras sobran dentro de mí, pero no las digo; y con el pasar de los años la costumbre de no decirlas me ha ido suprimiendo paulatinamente esa necesidad de hablar, cosa que algunos consideran inconcebible.

Es increíble que se pueda llegar a extremos en los que realmente no surgen palabras para decir algo simple, sin embargo la raíz de mi situación o también llamado por otros “problema” radica en mi obsesión con la buena redacción. Resultará para muchos gracioso o extraño, pero es así. Creo que mis pretensiones están fuera de lugar y es ahora cuando me siento desfasada, pues llegar a pensar que se puede hablar de la manera como se escribe es algo totalmente ¡nulo!, pensar tanto antes de decir algo, redactándolo, organizando ideas, frases hasta darle un grato sentido y hasta musicalidad hace que en el momento en que ya esté listo todo un párrafo de ideas para hablar, la conversación haya cambiado de sentido -.- definitivamente es algo que se debe mejorar, aunque ese mejorar no sea fácil, sobre todo cuando hay un sequito de personas que está esperando por ello.

Finalmente digo que me parece bueno saber que existe algo más que la voz para poder llenar esos vacios existenciales , y así la posibilidad de hablar se expande a la palabra escrita; Obviamente no se debe descuidar o más bien, debo mejorar mis habilidades “expresivas” y “empatizar” un poco más, para corregir algunos –no tan grandes- errores que se aprenden o peor, se heredan.

2 comentarios:

  1. Es una reflexión muy interesante y me siento identificada, a pesar de que soy consciente de que el lenguaje oral y el escrito se mueven por parámetros diferentes, y de que muchas personas piensan que la oralidad es el sistema más perfecto, porque de tanto usarlo está más perfeccionado, yo también siento que soy mejor y más libre cuando escribo.

    Si pudiéramos borrar y reescribir lo que decimos... ains. Un beso, te estoy leyendo y aprendo mucho.

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  2. Me encantó este escrito... tienes razón y por lo pronto Camila te digo que vas a ser una grande en el mundo... no pierdas de vista tus sueños, no los olvides nunca y sigue escribiendo :)

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